<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256</id><updated>2011-07-28T05:20:20.390-07:00</updated><title type='text'>RODEO DE LA MENTE</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-4487507816148264840</id><published>2009-09-30T19:09:00.000-07:00</published><updated>2009-09-30T19:13:12.902-07:00</updated><title type='text'>OSCAR DE LA BORBOLLA: MINIBIOGRAFÍA DEL MINICUENTO</title><content type='html'>Como no nacemos sabiendo, ni el saber nos viene en la memoria genética, es forzoso que haya en nuestro pasado una etapa cuando nada sabíamos acerca de algo. Por lo regular, solemos olvidar ese tiempo y vivimos con la vaga impresión de que desde siempre fuimos como somos ahora. Para ilustrar esta idea, he de decir que yo casi no puedo imaginarme cómo fue que aprendí a leer, no soy capaz de verme en esos años párvulos ante el tapiz indescifrable de las letras de un libro, ni dibujando mil veces con la mano crispada mis primeras vocales.  Sin embargo, así debió de ser, pues nadie sale del analfabetismo sin emprender titánicos esfuerzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No obstante, mientras que hay muchas  experiencias cuyo origen en mí se ha borrado, hay otras que tengo perfectamente bien fechadas:  recuerdo, como si fuese sido ayer, mi primer coito, mi primer romance, el primer golpe que me hizo rodar inconsciente en medio del griterío y las burlas de mis compañeros de la escuela primaria.  Con esta nitidez guardo el recuerdo de mi primer contacto con el minicuento.  Ocurrió en mi pubertad, cuando mi carácter retraído y huraño me aislaba de la gente y me lanzaba no a las autistas pantallas de los videojuegos de hoy –esos escapes no existían entonces-, sino a las calzadas de los cementerios, al laberinto de tumbas que hay en los panteones, pues era un púber romántico que, con un libro bajo el brazo, se perdía entre las criptas en busca de un sauce que diera sombra a su lectura.  Y una tarde, me instalé bajo un pirul que salpicaba las páginas de mi libro con su viscosa savia.  Harto de la llovizna vegetal, me levanté y descubrí el minicuento: los mejores minicuentos, la antología más maravillosa de minicuentos.  No me refiero –y no se me tome a mal- a los escritos por Monterroso ni a los poemínimos de Huerta, que sin duda son espléndidos, sino a los minicuentos perpetrados por los primeros minicuentístas,  por los verdaderos inventores del género, es decir, a los minicuentos que figuran en la mayoría de las lápidas: a los epitafios: “1919-1958, mamita: tus hijos te extrañan”, o aquel otro más lacónico aún que decía: “Sin ti no vivo, Pepe”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Me encantaba caminar por el panteón de Dolores, sentir con los dedos los surcos empolvados de las letras labradas en las placas de mármol, la frialdad habladora del granito.  Entonces no sabía, por supuesto, que esas brevísimas historias constituían un género literario: pero sí sabía que eran frases sentidas que resumían vidas enteras y me dedicaba a expandirlas, a desenvolver con la imaginación los detalles omitidos por los redactores y de un simple epitafio generaba una novela completa: tres o cuatro horas frente a cualquiera de esas frase me permitían comprender lo que sólo la buena literatura nos entrega: la alegre certeza de que existen muchas vidas y la trágica evidencia de que todas son truncadas por la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mis paseos por los cementerios hicieron de mí un turista de la muerte, un intruso de los dramas ajenos, pues a veces me tocaban tumbas frescas y, al mezclarme entre los deudos, llegaba a conocer a los personajes llorosos que luego, pasadas las semanas, estarían con sus nombres en los epitafios, en los nuevos, recién publicados, minicuentos.  Estos contactos no siempre me gustaban, pues era como si primero hubiese visto la película y luego leído la novela y, como se comprenderá fácilmente, no siempre es la mejor forma de acercarse a una historia.  Prefiero el escueto epitafio al vivo drama familiar in extenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La vida puede tener mucha paja, en cambio la literatura es por fuerza sintética.  Ahora sé que el resumen se logra mediante la elipsis, que para cargar de asunto las palabras es necesario suprimir esa necia y sosa infinidad de detalles que sobran, y sé que el minicuento es el fruto de la máxima elipsis.  Esto lo aprendí no en los libros, sino en los cementerios, pues la muerte es la elipsis por antonomasia, la que suprime en serio, y por ello suelen ser tan serios y tan elípticos los epitafios.  Así, nada tiene de extraño que el minicuento haya surgido emparentado con la muerte y que los panteones de todo el mundo sean insuperables antologías del minicuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Ahora, para terminar, voy a ofrecerles, en primer término, el mejor minicuento que conozco, en segundo, el más famoso y, finalmente, uno hecho por mí para esta ocasión y que, espero, sea el definitivamente más corto de cuantos puedan inventarse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El mejor minicuento que he leído está en una lápida del Panteón Jardín: consta de una sola palabra, pero es una palabra que resume la vida de varios personajes, que muestra la pasión, los disgustos, los desgarramientos, la traición, los celos, la decepción, la rabia.  Sobre una sobria piedra negra puede leerse esta hondísima historia: “Desgraciada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El más famoso minicuento forma parte de la literatura épica y está armado con narrador autodiegético: es la archiconocida frase dicha por César al vencer a Farnaces: “Veni, vidi, vici”. Aclaro que César la compuso con cabal conciencia y con plena intención de síntesis, pues buscaba informar al Senado, con una historia rápida, la rapidez de su victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El minicuento más breve posible empecé a componerlo en mi perdida pubertad de paseante de panteones, en los tiempos cuando descubrí mi vocación literaria y filosófica.  En él se resumen no sólo mis dudas ante la vida y la muerte, sino la incertidumbre universal del hombre ante el destino.  Este minicuento dice exclusivamente: “¿Y?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RELATOS VERTIGINOSOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTOLOGÍA DE CUENTOS MÍNIMOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SELECCIÓN Y PRÓLOGO DE LAURO ZAVALA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EDITORIAL ALFAGUARA 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MI MINUCUENTO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M.A.A.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-4487507816148264840?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/4487507816148264840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=4487507816148264840' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/4487507816148264840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/4487507816148264840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2009/09/oscar-de-la-borbolla-minibiografia-del.html' title='OSCAR DE LA BORBOLLA: MINIBIOGRAFÍA DEL MINICUENTO'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-6079235382140879713</id><published>2009-08-05T09:46:00.000-07:00</published><updated>2009-08-05T09:47:57.833-07:00</updated><title type='text'>RADIOGRAFÍA DEL AMOR</title><content type='html'>EL MEJOR CUENTO DE OSCAR DE LA BORBORLLA DEL LIBRO DIOS SI JUEGA A LOS DADOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RADIOGRAFIA DEL AMOR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos conocimos, yo andaba muy tomado: la vida me parecía insípida, insufrible y vergonzosa: un asco, y estaba convencido de que debía matarme a más tardar esa misma noche. Recuerdo que te dije: Mucho gusto y compermiso, nada más me suicido y continuamos este magnífico romance. Estábamos en una galería y te explicaba la técnica del pintor Francis Bacon. Giré sobre mis tacones para irme, pero sentí que me mandabas un mensaje inalámbrico: algo así como no te vayas, te amo o qué tal si en mi casa tomas un café y me sigues hablando de los cuadros de Francis. Yo te miré a través de la copa bamboleante, sube y baja, como a bordo de un barco en mar picado, y estuve de acuerdo en postergar mi suicidio, en tomar café que me invitabas y en prolongar esa caminata hacia el infierno, que los demás llaman vida, a condición de que me acompañaras en la cuesta empinada de lo que restaba del año: Tres meses con catorce días, dijiste con la seguridad de quien se trae el tiempo al dedillo y con sólo una ojeada a las constelaciones es capaz de saber la hora exacta y las coordenadas precisas de su ubicación en el mundo: estamos abajo del Trópico de Cáncer, 18 grados de latitud norte y 97 de longitud oeste. Carajo, es verdad, estamos en México y de nada sirve pegarse un balazo: en el más allá de este país no pagan prima vacacional a quienes se adelantan, ni les toca un cuarto con vista al mar, porque en nuestro más allá no hay vista al mar ni vista ni cuarto ni una chingada. Empezaste a reír. Te burlabas sin recato de lo que yo consideraba el macizo de la muerte, la verdad decantaba, el gran desenlace, y lo hacías con una risa contagiosa que volvía la muerte una tonta película de chistes gastados, y entre risa y risa te deslicé la mano por la espalda, por debajo del blusón vaporoso que ocultaba tu piel lisa, tibia, perfectamente torneada. Tú te acercaste, porque al buen entendedor pocas caricias y, con un beso que se prolongó por quince minutos, me adormeció los labios y por poco y me asfixia, sellamos el pacto: De aquí al final del año, ¿estás de acuerdo? Asentiste con un nuevo beso del que tuve que zafarme empujándote, pues luego de otro cuarto de hora amenazabas con mantenerte prendida los tres meses catorce días que abarcaban nuestro incipiente trato. Ya párate, te dije, pues en mi borrachera sospeché la carretada de dinero que ibas a cobrarme por tus ansias. Perdóname, pero en aquel momento te confundí con una mesalina de lujo, con una comerciante en carne curva. ¿Cómo podía imaginar, entonces, tu estado civil, tu carro de ocho cilindros, tu suite en el Paseo de la Reforma? Me golpeaban la cara tu perfume y el fresco de la noche. Cómo soñar, entonces, que ibas gratuita, samaritana, dulce y conmisericordiosamente a sumirme en tu cama, en ti y en ese amor desde el que desperté al jugo de naranja, pan tostado y al jarrito de miel que volqué sobre las sábanas, cuando dijiste buenos días metida en un negligé blanco por el que se transparentaba tu cuerpo.&lt;br /&gt;¿Qué día es hoy?, te pregunté con aquella costumbre de asalariado culpable de confundir los lunes con los domingos; pero era día de asueto general, nada menos que 16 de septiembre, día de la Independencia, del desfile por Reforma, de los batallones de soldados pasando de veinte en fondo con sus arcabuces, sus obuses, sus morteros, sus tanques blindados, sus piezas de artillería y sus perros dóberman. Era el día de las motocicletas recién lustradas y de las bandas de guerra tocando el himno nacional y de las multitudes aplaudiendo y chupando raspados de grosella, guayaba o tamarindo. Ya llegaron los primeros contingentes, dijiste con la frente apoyada en el ventanal. ¿Los primeros contingentes de qué?, pregunté yo que ni siquiera sabía que tu departamento quedaba en la calle Oslo esquina con el Paseo de Reforma. Los primeros contingentes del desfile, mira, asómate, y estábamos en un octavo piso y los uniformes gallardos, verde olivo y verde hoja y verde manchado de café campo cruzaban allá abajo entre las vallas y la algarabía y los globos y los rehiletes y los huevos llenos de harina que volaban de un lado a otro. Era un día patriótico y yo no sabía ni siquiera tu nombre: Me llamo Mara, dijiste desprendiéndote del negligé para amarrarte a la cintura nuestra bandera tricolor a media asta. Y llevándote el puño a la boca comenzaste una música de trompetillas, remedo de cornetas y de los tambores militares que subían con su repiquetear de banqueta tensada hasta la habitación. Tenías el pecho descubierto como la heroína del cuadro de Delacroix, ése en el que la libertad guía al pueblo, sólo que tus senos más erguidos y pronunciados, más como los fanales de un automóvil último modelo iluminando estrábicos la niebla, no eran una imagen ni una metáfora de la revolución, sino una realidad maleable, dúctil y duplicada o para decirlo de una vez: tus pechos formidables que me hicieron olvidar el desfile, mi devoción a la bandera, mi curiosidad infantil y la cruda espantosa que sentía con su dolor de cabeza y sus náuseas, y que me obligaron a abalanzarme sobre ti como un apátrida que no deseaba otra cosa que nacionalizarse como habitante tuyo, ciudadano de tu país profundo o hijo pródigo de tus ingles abandonadas al amanecer. Rodamos por el piso y sólo de reojo, estirando el cuello y muy sesgados, logramos ver apenas el pelotón de los bomberos, los charros a caballo y el voluntariado de la Cruz Roja que recorrían Reforma con sus estandartes en alto. Cuando los levantamos, los colectores de basura cerraban la marcha barriendo el tiradero de confeti, la boñiga, los cascarones de huevo y los envases de poliuretano.&lt;br /&gt;Así te conocí, así empezamos. Yo entonces no sabía que ese departamento era tu escondite: una guarida de primera a la que te mudabas cada que tu marido salía de viaje y no resistías la soledad de tu caserón de San Ángel, ni el cuidado servil de tu ordenadora tropa de domésticas que iban detrás de ti restañando la hecatombe que producías con tu presencia. Yo entonces sólo sabía tu nombre, Mara, y tu cuerpo: ese cuerpo rostizado durante veintisiete años y amasado por medio centenar de amantes que igual te habían perfeccionado el gusto y moldeado la silueta, que hastiado hasta el extremo de hacerte acudir a galerías a rescatar suicidas falsos que te hablaran de Francis Bacon y de infiernos sin mar y sin vista que, ciertamente, no justifican la prisa de adelantar finales que de cualquier forma habrán de llegar. Sabía de ti lo indispensable: tan poco, que en aquel momento cualquier rubia como tú habría podido suplantarte sin que yo lo notara. Y sin embargo, los dos sabíamos más de lo suficiente: que cada cual tenía sus compromisos, sus costumbres y su vida demasiado hecha, y que lo nuestro iba a durar sólo tres meses con catorce días y que ninguno de los dos debía pretender alargar ese tiempo de gracia, ese romance a plazo fijo, porque a la menor provocación, a la primera que alguno comenzara a mezclar la eternidad con el amor, a la primera que alguno intentara traicionar la muerte con aquello de te quiero para toda la vida, o quédate siempre junto a mí, nos hundiríamos en el carajo, en el caldo doméstico de los fermentos consuetudinarios que descomponen todo retroactivamente, hasta los mejores recuerdos. Cada quien su vida, dijiste y nos prendimos en uno de esos besos que duraban más de quince minutos y en los que nos mascábamos los labios como si fuesen chicles de orozuz a los que hubiera que arrancar todo el sabor. Cómo te penetré esa vez: te sujeté de las caderas y empujé con fuerza hasta hacerte crujir, hasta arrinconarte en el fondo de ti misma; parecía un asesino, un hombre sanguinario que huía del mundo por la ranura de tu cuerpo hacia dentro de ti, un loco que te sofocaba, que te llenaba como nunca. Y volviste a decir cada quien su vida, pero esta vez gritando con un tono de libertad que se me pirograbó en el alma y fue como una sacudida de conciencia que me hizo comprender que no existe nada más que el instante. Me vacié en ti, porque de eso se trataba, porque habría sido una necedad contenerme y erigir un templo de caricias que procuraran por ti, que buscaran también tu placer. Y fue eso, precisamente eso: mi pasión egoísta, mi satisfacción personal, lo que te devolvió a ti misma y a un orgasmo tuyo, completamente tuyo y de nadie más. Te quedaste dormida sin decir nada, sin preocuparte por mí, en aquella total indiferencia, en aquel ofrecerme la espalda desnuda, encontré más amor que el que había hallado en toda mi puñetera vida de arrumacos y de mujercitas piadosas que me abullonaban las almohadas y me cubrían de colchas con su cariño maternal. Esa noche me acuclillé a tu lado, me acomodé hecho un ovillo y estuve tiritando de frío con la cara a poca distancia de tu sexo. Al cabo de una hora comprobé cómo se acedaba nuestro amor, cómo se secaba en tus piernas dejando un rastro blanco de barniz quebradizo, hasta que yo también, aburrido de contemplar tu piel, pero queriéndote, me perdí por las nebulosas de unos sueños en los que nadie te conocía, en los que nadie había oído de ti, y en los que sólo habitaban seres huecos, tinacos huecos, que repetían tu nombre con reverberación.&lt;br /&gt;En el inicio cualquier cosa nos llenaba de sorpresa: ¿Cómo, eres casada, preguntaba yo muerto de risa, y tu marido, un millonario liberal que te consiente y cumple todos tus caprichos? ¿Y tú, un crítico de arte? Sí, y además soy tenista y espadachín y gladiador y los miércoles me alquilo de chivo expiatorio para algún ritual pagano falto de mártires; pero ahora estoy decidido a fundar una ciencia nueva: tú serás el objeto de estudio; quiero descubrir las claves fisiológicas de tu cuerpo y los teoremas que se derivan del axioma de que eres una rubia, joven y rica. Y me ponía a medirte con una regla, pero tu vientre irracional crecía y decrecía por tu risa arbitraria, y entonces nos arrancábamos la ropa y a nadie le interesaba ya la naciente “maralogía”, ni la magnitud flexible de tu manera de gemir, ni el número promedio de entradas y salidas que era necesario para arrancarte el grito de cada quien su vida. Pero a veces también, te escabullías con la blusa desabotonada, porque esa tarde te reclamaba tu marido para ir a una reunión de sociedad a la que te resultaba imposible asistir con los labios mordidos e inflamados como los de una negra. Una negra perfectamente blanca y perfectamente rubia, me decías mientras te aplicabas un cubito de hielo envuelto en la mascada que habías sacado del bolso y con las llaves del auto en la mano me mandabas un beso volador desde la puerta y te ibas. Yo bajaba Reforma, tomaba un camión y, cuando me sentaba en mi casa a escribir la reseña de Francis Bacon y de la galería donde te conocí, me venía el deseo de recordarte: hundía la nariz en mis palmas para hallar tu perfume; pero ya no olían a ti, olían a pasamanos de camión y a cigarro y, entonces, no me quedaba otro recurso que imaginar dónde estarías, “entre qué gente, diciendo qué palabras”; emborronada cientos de cuartillas hasta que por fin conseguía hacer de la literatura un pasaporte para colarme en tu mundo: y ahí estabas, Mara, en tu reunión selecta, vestida de negro toda, con una gargantilla de diamantes y con el bonachón de tu marido colgado de ti como un tosco brazalete. Hablabas sin parar ante un grupo de personas acerca de Francis Bacon: de la desolación de sus óleos, de las calidades en las que atrapa las distintas texturas de las crisis del alma y de la manera como retuerce las figuras hasta conseguir que sangren. Los tenías a todos embebidos, pendientes de tu disertación, fascinados con tus opiniones. A cada tanto, tu marido lleno de orgullo te daba discretos apretones en el brazo; eras el centro de la fiesta, tu éxito te animaba a seguir; incluso yo te veía maravillado a través de mi copa: mi admiración por ti aumentaba a cada segundo: desarrollabas las categorías estéticas exactas al hablar de Bacon, usabas los adjetivos precisos hasta que, sin poder contenerme más, dejé mi mazmorra de silencio y levantando mi copa propuse un brindis. Tus amigos voltearon sorprendidos y yo repetí: Brindemos por Mara. Todos sin excepción alzaron su copa y de un trago me bebí tu desconcierto, tus ojos redondeados por la incredulidad. Quisiste preguntarme qué hacía allí, cómo había llegado; pero una ráfaga de viento reacomodó las sílabas de tus palabras y todos escuchamos un turbado les presento a… mi maestro de historia del arte, y no mencionaste mi nombre, porque a pesar de haber hablado tanto habíamos callado demasiado y todavía no sabías cómo llamarme. Pablo Reyes, dije, y tu marido me estranguló los dedos de tal fuerza que en el aire se extendió el aroma inconfundible de tu perfume y el olor agrio de un tubo de camión.&lt;br /&gt;No me gusta que me espíen, dijiste cuando nos encontramos en el departamento de Reforma. Yo quise explicarte mi trabajo de crítico, mi rol de intelectual, me permitían el acceso a ciertas esferas sociales; pero no tenías ganas de aclaraciones: según tú, yo había aparecido en la reunión a causa de unos impulsos posesivos que violentaban el cada quien con su vida que era la base de los tres meses con catorce días que habría de durar nuestro convenio; pero a mí me habían contratado para que no faltaran temas de conversación, por si alguien necesitaba un dato o una idea divertida. Comprendí que era absurdo insistir en los pormenores de mi profesión y acepté ese disfraz de amante celoso que me ofrecías: me pareció romántico y por eso inventé la historia en la que había saltado bardas, envenenado perros y forzado ventanas para llegar a la escena en la que tu marido casi me fractura los dedos: te los mostré y el moretón te enterneció. El fin de semana va a ser nuestro, dijiste, y al menos ya sabías que me llamaba Pablo.&lt;br /&gt;Desde entonces procuré encontrarme contigo fuera del departamento: ya que de por sí eran muchos los disfraces que debía ponerme para incrementar mi vestuario con esos trajes de Otelo que salían del guardarropa de tu pasado de amantes convencionales y celosos. Me iba más bien por otros rumbos, allá donde materialmente fueras imposible: los túneles del Metro, los barrios suburbanos; comía en fondas, me encerraba en el cuarto de algún hotelucho o me pasaba la tarde metido en mi casa haciendo esfuerzos para no pensar en ti, para no violentar los estratos de la realidad apareciendo, de pronto, en la mesa de tu comedor como un intruso caído del cielo o en la mitad de tu cama entre tu marido y tú; porque si te asaltaba mi recuerdo en la hora de la cena o en el momento de dormir era porque yo te acosaba, porque no admitía la independencia de tu vida ni la privacidad de tus asuntos. Yo no debía asomar en ninguna parte en que tú no quisieras, para eso estaba el departamento, para vernos ahí, lejos de tu marido y a ocho pisos del mundo. Defendías tu libertad, te chocaba la idea de estar enamorándote y a mí, en cambio, me resultaba espléndido dormirme con la promesa de los tres meses catorce días, pues aunque ya había pasado un mes y el tiempo iba a agotarse, podíamos prorrogarlo, colgarle el anexo que se nos diera la gana, ¿por qué atenernos a lo establecido? No para siempre, nunca para siempre; pero sí hasta donde llegara, hasta donde pudiera ir sin muletas, sin tropiezos: un año o dos, lo que alcanzara. Ya no sigas hablando, me dijiste, mejor acércate, y esa vez, como si sólo la muerte pudiera desprendernos, supe todo tu fundo, tu canto de mujer sin palabras, tu cuerpo sin recovecos prohibidos, y lo supe más allá de la naturaleza y el orden, en ese lugar de transgresión donde la sangre se funde con el semen y el espíritu se sacude como un animal enfurecido el que unas manos invisibles ahorcan. Nunca fuimos más lejos ni jamás volviste a demostrar ese coraje, esas ansias suicidas de rasgarte la piel, de abrirte el cuerpo de par en par para guardarme, porque ya no éramos un par de amantes copulando, sino un revoltijo de seres mutilados que para completarse se injertaban: era un acoplamiento de siameses con las venas y las respiraciones enredadas. Nunca fuimos más lejos. Y tal vez porque todas las cosas tienen una cima, un pináculo, un vértice superior e irrebasable, fue que para seguir más allá tuvimos que iniciar el descenso: tus abrazos se debilitaron, tu manera de apretarme menguó, y tu necesidad de verme a cualquier hora se fue aminorando.&lt;br /&gt;Yo hacía todo con tal de mantenerte emocionada; pero al segundo mes ya parecía imposible atajar tu fastidio: mirabas el reloj, llegabas tarde, te dolía la cabeza, estabas menstruando o necesitabas escribir unas cartas. Y yo, en cambio, planeaba lo que habría de decirte, la forma de llenar cada minuto que me concedías; buscaba las mentiras más grandes, las parafernalias eróticas más eficaces y un itinerario de ocurrencias inéditas para cada ocasión. La novedad, sin embargo, entraba en órbita de lo reductible y se deslizaba por el óvalo de los círculos viciosos que eras capaz de descubrir en todo. Yo sentía la obligación de divertirte: si te asaltaba la idea de que algún día habrías de envejecer, redactaba una iniciativa para las Cámaras exigiendo que se te declarase zona de desastre y a mí, damnificado tuyo; si querías un orgasmo a distancia, me sentaba en la orilla de la cama a improvisar un cuento excitante en el que ajustaba la duración de las escenas a tu propio ritmo: e igual conducía tu imaginación a través de tus perversidades favoritas que inventaban otras, con las que luego suspendíamos la literatura y el mundo: llegabas a la cima, en el interior de tu cuerpo se condensaban unas gotas que salían con violencia sin salir de ti; pero te aburrías; te aburrían los viajes, las caminatas a caballo, la percepción desgarrada por los estimulantes, pues ni el haz estrellado de los colores imposibles, ni la espiral veloz que de pronto se tensa en un disparo hacia el abismo, ni la música que se vuelve tangible y se unta como una pomada refrescante sobre el tímpano, ni nada, ni siquiera el peyote que te hizo otra frente a ti y te permitió ser obicua lograron distraerte.&lt;br /&gt;No era yo, ni tu vida conmigo. Tú eres lo menos detestable del mundo, me dijiste. Eran, quizá, Francis Bacon, el desfile monótono de los soldados o los cuadros, la sucesión de los instantes parejos, cortados por la misma tijera: todos únicos pero idénticos: era el tiempo.&lt;br /&gt;Pero hasta el tiempo se acabó: un día los tres meses catorce días llegaron a su fin y, como hacía dos semanas que no nos veíamos, creí que eso me daba una justificación para volver a tu departamento: abrí la puerta, me senté a esperarte, me serví una copa, vi a través de ella hacia la calle, entré a la recámara, recordé tu cuerpo, tu frase predilecta: cada quien su vida; llené un cenicero de colillas, miré la hora, camine de un lado a otro, volví a mirar el reloj, la calle, la recámara. Anocheció y amaneció. En la madrugada parecía un borracho que se alejaba por Reforma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-6079235382140879713?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/6079235382140879713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=6079235382140879713' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/6079235382140879713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/6079235382140879713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2009/08/radiografia-del-amor.html' title='RADIOGRAFÍA DEL AMOR'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-594703209449881868</id><published>2008-03-21T15:42:00.000-07:00</published><updated>2008-03-21T15:45:29.388-07:00</updated><title type='text'>PREGUNTAS</title><content type='html'>Ayer conocí a Sabina, LA MUJER del sombrero de bola, el apellido del cantante favorito. Su casa es arte; su vida, una expresión artística. Su mundo cambia al mundo, revuelve mí mundo. Su felicidad es exagerada; bueno la felicidad nunca es exagerada; irradia belleza, juventud, energía, transparencia, ganas, impulso. Es una mujer atemporal, eterna. &lt;br /&gt;Reflexiono sobre mi vida, lo que soy y lo que quiero ser. El ser y el hacer. El ser que busca el hacer. El rumbo que toma mi vida. Estoy en constante búsqueda del camino, ¿quién soy?, ¿qué quiero de mi?, ¿qué hago para conseguirlo?. Soy dos mujeres, una quiere ser esclava de las cosas que pueden ser planeadas y cumplidas, familia mía, amor, estabilidad, plenitud; la otra quiere arte, música, letras, teatro, pasión, locura, todas las aventuras que la vida puede dar. Ama de casa y cortesana, ambas viviendo en el mismo cuerpo. El encuentro de una mujer consigo misma es un juego con riesgos serios. Una danza divina. Cuando nos encontramos, somos dos energías, dos universos que chocan. Si el encuentro no tiene reverencia necesaria, un universo destruye al otro. &lt;br /&gt;¿Qué es lo que finalmente importa?, ¿seré una persona convencional con anhelos de grandeza?, ¿querré lo “típico”?, ¿se podrá tener todo?, ¿será tan importante saber exactamente hacia donde voy o es suficiente saber lo esencial?. Tengo tantas preguntas. Pero se que quiero eternidad. &lt;br /&gt;Reflexiono sobre las horas pasadas en la banca de una iglesia cercana. Me sentí inconsolable, confundida. Lloré hasta el cansancio. Escribir nos salva de la locura y dios de nosotros mismos. Necesito a Dios. Quiero la salvación eterna. &lt;br /&gt;Una nueva ilusión ilumina mi camino. Se que es verdadero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-594703209449881868?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/594703209449881868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=594703209449881868' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/594703209449881868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/594703209449881868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2008/03/preguntas.html' title='PREGUNTAS'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-5327582200044886784</id><published>2007-12-20T13:50:00.000-08:00</published><updated>2007-12-20T13:52:05.000-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Esta es la mejor poesía de Mario Benedetti, Siento lo mismo que el. No hay más que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te quedes inmóvil&lt;br /&gt;al borde del camino &lt;br /&gt;no congeles el júbilo &lt;br /&gt;no quieras con desgana &lt;br /&gt;no te salves, ahora &lt;br /&gt;ni nunca &lt;br /&gt;no te salves &lt;br /&gt;no te llenes de calma &lt;br /&gt;no reserves del mundo &lt;br /&gt;sólo un rincón tranquilo &lt;br /&gt;no dejes caer los párpados &lt;br /&gt;pesados como juicios &lt;br /&gt;no te quedes sin labios &lt;br /&gt;no te duermas sin sueño &lt;br /&gt;no te pienses sin sangre &lt;br /&gt;no te juzgues sin tiempo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero si &lt;br /&gt;pese a todo &lt;br /&gt;no puedes evitarlo &lt;br /&gt;y congelas el júbilo &lt;br /&gt;y quieres con desgana &lt;br /&gt;y te salvas ahora &lt;br /&gt;y te llenas de clama &lt;br /&gt;y reservas del mundo &lt;br /&gt;sólo un rincón tranquilo &lt;br /&gt;y dejas caer los párpados &lt;br /&gt;pesados como juicios &lt;br /&gt;y te secas sin labios &lt;br /&gt;y te duermes sin sueño &lt;br /&gt;y te piensas sin sangre &lt;br /&gt;y te juzgas sin tiempo &lt;br /&gt;y te quedas inmóvil &lt;br /&gt;al borde del camino.&lt;br /&gt;Entonces &lt;br /&gt;no te quedes conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-5327582200044886784?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/5327582200044886784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=5327582200044886784' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5327582200044886784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5327582200044886784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/12/esta-es-la-mejor-poesa-de-mario.html' title=''/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-7619660662732078837</id><published>2007-12-18T22:17:00.001-08:00</published><updated>2009-09-02T09:25:02.400-07:00</updated><title type='text'>PERDIDA</title><content type='html'>Hoy me siento perdida. Perdida en el mundo de las posibilidades; si es que existe tal cosa. Lo único cierto en este momento, para mí, es la decisión; y las decisiones que tomamos son siempre las correctas ¿no?; simplemente porque no existe el hubiera, el ¿y si?. Por esto tienen que ser correctas, porque nuestra vida es un mero borrador incorregible, pero ¿acaso por ese desconcierto es que es maravillosa?. ¿Será que la muerte es eso? La oportunidad de volver a vivir todo otra vez ¿de mejor manera? ¿Acaso existe una mejor manera de vivir que amando la vida nada más por estar vivo?. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por mi mente, son esos que te sorprenden horriblemente. El caso es que hoy me siento perdida ante millones de posibilidades que pudieron haber sido mías y que no tomé; por ejemplo, amar Inglaterra, estudiar antropología against all odds, el hombre con el que me pude haber casado y no lo hice, la carrera diplomática que rechacé al decirle no al frío y lejanía familiar de suiza, la entrevista que me aseguraba un puesto en el senado de la república y que dejé pasar, la corrida de toros a la que no fui; y así podría enumerar millones de caminos que yo decidí no tomar por x o y razón aritmética y razonada (o al menos razonable for me). ¿Será que existe el destino? ¿Que algo ya esta preparado para mí? Odiaría pensar eso; creo en las casualidades, eso sí, pero me siento cada día más responsable de mí, de mi futuro; de la construcción del camino de mi vida, del concreto y mampostería que le agrego a mis cimientos todos los días. La madurez no se improvisa; a golpes se te atornilla en el cerebro. Siempre lo decía una monja en el colegio –ser mujer no se improvisa, se construye con esfuerzo- y nunca le creí, me encantaba quedarme en el síndrome de peter pan, pensando en fantasías, hasta que un día me cayó de madrazo. Y todavía así, ¿será que he madurado? ¿quedará algo de mi antiguo yo? ¿me habré encontrado diferente al buscarme y me da miedo?. Me quedan demasiadas cosas por escribir. Esta es mi terapia contra lo que llamamos vida, o mano a mano con ésta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-7619660662732078837?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/7619660662732078837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=7619660662732078837' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/7619660662732078837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/7619660662732078837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/12/perdida.html' title='PERDIDA'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-5919188559715550063</id><published>2007-10-15T21:20:00.000-07:00</published><updated>2007-10-15T21:21:46.044-07:00</updated><title type='text'>ES VERDAD</title><content type='html'>Es verdad&lt;br /&gt;intensa en nuestras vidas &lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;noción de las delicias&lt;br /&gt;canción de despedida&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;carisma tu destilas&lt;br /&gt;pasión, quimera y clímax,&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;acuso mis flaquezas&lt;br /&gt;habitas mis secretos&lt;br /&gt;provocas mis deseos&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;verdugo de caricias&lt;br /&gt;intenso amor voraz,&lt;br /&gt;idilio, distancia, y tormento&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;que habitas mis silencios&lt;br /&gt;y pierdo los estribos&lt;br /&gt;viviendo en tus suspiros&lt;br /&gt;en voces casi vivas&lt;br /&gt;de muertos sentimientos&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;y atados mis fragmentos &lt;br /&gt;en débiles milagros&lt;br /&gt;volvieron mis angustias&lt;br /&gt;abrieron las ventanas&lt;br /&gt;entraron como heridas&lt;br /&gt;es verdad&lt;br /&gt;estoy aquí esperando&lt;br /&gt;tenerte nuevamente&lt;br /&gt;en mis brazos &lt;br /&gt;es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M.A.A 08/09/07&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-5919188559715550063?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/5919188559715550063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=5919188559715550063' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5919188559715550063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5919188559715550063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/10/es-verdad.html' title='ES VERDAD'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-7471325348623068593</id><published>2007-08-15T23:19:00.000-07:00</published><updated>2007-08-15T23:24:29.720-07:00</updated><title type='text'>TIEMPO ATRAS</title><content type='html'>Cada tarea del día fue cumplida con meticulosidad. Así, me siento contenida. Me dirijo al jardín para la hora del silencio y el silencio me encuentra llena de añoranzas.&lt;br /&gt;En el atardecer, recién escondido el sol, conté once colores en el cielo. El primero fue el morado, pasó por varios rojos, hasta que el marengo se emparejó con el celeste. Y eso fue todo.&lt;br /&gt;Inmóvil, caí con la tarde.&lt;br /&gt;Durmiente, masa dorada de sombras y abandono.&lt;br /&gt;Hasta que se borró la acuarela; no hay más que tinta de la noche. La oscuridad conforta, ejerce su compasión al escondernos. Apuro el paso, Claire me espera para hacer la tarea. &lt;br /&gt;Pienso que mi cuerpo esta frío.&lt;br /&gt;Pienso que el congelamiento del aire en la isla puede introducirse en los espíritus.&lt;br /&gt;Pienso en Daniel.&lt;br /&gt;Pienso en mi familia lejana y también en esta mujer que soy yo.&lt;br /&gt;Pienso que la mezquindad se ha instalado en las terminaciones nerviosas del ser humano.&lt;br /&gt;Pienso que, paulatinamente, las sensaciones son cada vez menores. Avanza el siglo, helando a sus habitantes.&lt;br /&gt;Cada día todos dicen menos.&lt;br /&gt;Cada día todos sienten menos.&lt;br /&gt;Cada día todos aman menos.&lt;br /&gt;Emprendo el camino de regreso a la casa que no es mía, buscando un abrigo, preguntándome una vez más aquello que la tormenta desde que advertí que la patria no es más que un territorio, que el sitio de la pertenencia profunda debe buscarse en el contraste entre la estación del cuerpo y el lugar del alma.&lt;br /&gt;¿Pero donde está mi alma?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-7471325348623068593?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/7471325348623068593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=7471325348623068593' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/7471325348623068593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/7471325348623068593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/08/tiempo-atras.html' title='TIEMPO ATRAS'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-6535438139774983891</id><published>2007-07-25T15:39:00.000-07:00</published><updated>2007-07-25T15:43:10.041-07:00</updated><title type='text'>Así no mas....</title><content type='html'>Siempre he querido ser escritora; como tantos autores que desfilan en mi memoria. Me es bastante incómodo dejar entrar a alguien en mis letras, pues reflejan mi intimidad. &lt;br /&gt;Estos son solo pensamientos que me cruzan en ciertos momentos y que quedan más claros plasmados en palabras. &lt;br /&gt;Para mi escribir es una forma de desahogarme sanamente, cuando la sed me invita a beber agua de mar (tentaciones desmesuradas mil). &lt;br /&gt;Tengo tantas ganas de escribir. &lt;br /&gt;Guardo miles de ideas en la cabeza (creo que por eso estoy medio loca jajjaa)&lt;br /&gt;Ahí van algunas.&lt;br /&gt;Cierta vez supe de un sacerdote que tenía en su casa una habitación donde veía pornografía y bebía, pero al salir predicaba y practicaba lo contrario a la perfección, y era, a la vista de todos, honorable y recto. Es lo mismo con el marido que se despide de su esposa con un beso y un te amo, para subirse a su coche e ir en busca de aventuras de la noche.&lt;br /&gt;Hay miles de individuos nefastos como el sacerdote que se golpean el pecho y que son unos payasos.…… &lt;br /&gt;Todo es reemplazable menos la integridad, la honestidad, pienso yo.&lt;br /&gt;Chin, es que para conocer a una persona es tan difícil porque, primero está la apariencia, luego las actitudes, luego los valores, los hábitos, etc. ¿Cómo darte cuenta?&lt;br /&gt;Existen expertos de la falsedad, mis papás dicen que el que no es fiel en lo poco, no lo será en lo mucho, y tienen razón.&lt;br /&gt;Lo evidente para mí puede ser tan oscuro para otro. Es muy difícil hacer a alguien darse cuenta de algo y te dan ganas de romperle la cabeza y ni así jajaj. Cada cabeza es un mundo. Obviamente nadie posee la verdad absoluta pero como me encantaría que a veces alguien viera las cosas desde mi perspectiva.&lt;br /&gt;Pienso, luego existo, (kant o descartes no me acuerdo muy bien) ¿pero será que nunca le rompieron el corazón caray?&lt;br /&gt;Siento luego existo: ¿verdad poseedora de una validez más general y que se refiere a todo lo vivo? &lt;br /&gt;Gente hay mucha, ideas más: todos pensamos (unos más, unos menos, por supuesto); pero las ideas nos las traspasamos, las pedimos prestadas, las robamos. Pero cuando me duele la muela, el dolor sólo lo siento yo. Puede ser que la base del yo no sea el pensamiento, sino el sufrimiento, que es de los más básicos de todos los sentimientos. Cuando uno está a solas consigo mismo, es en el sufrimiento. Ni que te acompañen en tu dolor, nunca van a sentir lo que TU sientes.&lt;br /&gt;Para poder ser feliz hay que saber que es estar triste, para poder valorar la felicidad y sentirla mejor todavía.&lt;br /&gt;Las personas a veces se quedan marcadas por sus últimas experiencias.&lt;br /&gt;Mucho tiempo pensé que el amor es una especie de esclavitud consentida (compromiso, exclusividad, fidelidad, tantas cosas que sacrificar)&lt;br /&gt;Es mentira; la libertad solo existe para aquel que se entrega totalmente, que ama al máximo, que siente al máximo.&lt;br /&gt;A eso sí, en el amor nadie puede machacar a nadie, cada uno es responsable de lo que siente, y no podemos culpar al otro por eso.&lt;br /&gt;Me he sentido herida al perder a los hombres que he “amado” (no se si sea real, pero…) Pero nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie.&lt;br /&gt;Esa es la verdadera experiencia de la libertad: TENER LO MAS IMPORTANTE DEL MUNDO, SIN POSEERLO (como diría Cohelo). &lt;br /&gt;Por eso es que siempre he estado convencida de que es realmente estúpido convencer a alguien de quererte, que se de cuenta de lo valiosa que eres ¿de que sirve? Si al final terminas nulificándote a ti misma.&lt;br /&gt;La pasión hace que uno deje de comer, dormir, te sientes intranquilo y ansioso.&lt;br /&gt;Mucha gente se asusta, porque cuando aparece, derrumba todas las cosas viejas que encuentra.&lt;br /&gt;Nadie quiere desorganizar su mundo. Por eso, mucha gente consigue controlar esa amenaza de felicidad absoluta y se autosabotea. &lt;br /&gt;Otra gente piensa exactamente lo contrario: se entrega sin pensar, esperando encontrar en la pasión las soluciones para todos sus problemas. Descarga sobre la otra persona toda la responsabilidad por su felicidad, y toda la culpa por su infelicidad. &lt;br /&gt;Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella, ¿Cuál de las dos actitudes es la menos destructiva? No sé. Claro mejor un equilibrio, pero ¿Cuál es el punto medio?, eso sí, más con tendencia a la segunda, si no, NO VIVES (“there is no point of living if you can’t feel alive” es de una canción de garbage). &lt;br /&gt;Todos sabemos amar, pero la mayoría de nosotros tiene que reaprender, recordar, y todos, sin excepción, tenemos que quemarnos en la hoguera de nuestras emociones pasadas, revivir algunas alegrías y dolores, malos momentos y recuperación; hasta conseguir ver el hilo conductor que hay detrás de cada nuevo encuentro; si, hay uno nuevo siempre.&lt;br /&gt;Me siento tan contenta conmigo misma en este momento, porque me permito cosas sin reprocharmelas, sin estar pendiente de que sienten los demás, esooo es lo que siento y quiero yooo, (es que soy tan exigente conmigo misma que a veces me autocastigo), quiero creer que ahora ya no. &lt;br /&gt;No me interesa lo que pasó, sino como me siento ahorita. Estoy feliz (llevo tanto tiempo descuidándome) que me reencuentro, que me impulso, que me doy fuerza, ni se de donde me agarro, si de una ilusión o de lo que sea, no me importa. Esto me hace trabajar en mí. &lt;br /&gt;Si tuviese que contarle hoy mi vida a alguien, podría hacerlo de tal manera que me vieran como a una mujer independiente, valiente y feliz (aunque mucho todavía es parte de ir buscando mi camino).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-6535438139774983891?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/6535438139774983891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=6535438139774983891' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/6535438139774983891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/6535438139774983891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/as-no-mas.html' title='Así no mas....'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-8781353644717613784</id><published>2007-07-24T21:51:00.000-07:00</published><updated>2007-07-24T21:57:46.669-07:00</updated><title type='text'>EL LADO OBSCURO DEL CORAZÓN</title><content type='html'>Les recomiendo ampliamente esta película en donde sale Darío Grandinetti, buenisismo actor argentino. Es una película llena de metáforas y poesía de Mario Benedetti. Este párrafo es esencial y me parece maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! y en esto soy irreductible no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. ¡Si no saben volar pierden el tiempo conmigo!"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-8781353644717613784?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/8781353644717613784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=8781353644717613784' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/8781353644717613784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/8781353644717613784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/el-lado-obscuro-del-corazn.html' title='EL LADO OBSCURO DEL CORAZÓN'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-8371925524657266770</id><published>2007-07-24T21:30:00.000-07:00</published><updated>2007-07-24T21:31:19.120-07:00</updated><title type='text'>CARTA</title><content type='html'>Es muy difícil para mí expresar lo siguiente, espero me salga más o menos bien y claro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nietzche escribió alguna vez: &lt;&lt; “lo hice” dice la memoria, “no pude tenerlo” dice el orgullo y permanece implacable. Finalmente vence la memoria.&gt;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo estar atemorizada de mis fallos, puedo reprimir el recuerdo de las acciones de las que me avergüenzo, pero soy responsable de las consecuencias de mis deseos, elecciones y acciones; negar un hecho, no lo borra. Es por esto que te escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me acuerdo de algunas cosas, lo reconozco, pero me refrescaste las necesarias para aceptar mi error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encantaría borrar lo acontecido; es imposible y a lo mejor irremediable, por eso me remito a lo posible; esta carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le huyo al rechazo y me muero de miedo de él, por eso lo provoco, lo acepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que soy intensa, con una insaciable demanda de atención, rodeada de personas que me la otorgan todo el tiempo, lo cual no hace que yo este bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente eres una persona que tiene mucho valor en mi vida, no tengo la menor idea del cómo pasaste a serlo y a formar parte de, pero lo hiciste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que personas como tú las quiero siempre, no quiero perderte en ningún sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amistad es un valor puro y significante para mí, que vale la pena cultivar y fomentar, gente como tú no me la topo a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes razón, active un botón rojo, realmente insoportable para ti.  &lt;br /&gt;Me apena muchísimo y me avergüenza demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo hacer más otra cosa que reconocerlo, disculparme y esperar que los tejidos se regeneren, bueno no esperar, buscar que se regeneren (de mi parte).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo si te parece injustificable, insoportable, incurable e insuperable, pero es que no podría vivir con el sentimiento de desidia, de pretender que no tiene importancia para mí y no hacer nada al respecto, pues si tiene mucha importancia para mí, no te quiero, ni pretendo perder (claro si sólo de mí dependiera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encantaría formar parte de tus recuerdos agradables, de tu vida y que si pudieras lograras aceptar (aceptar no significa gustar, ni soportar) y me dieras la oportunidad de demostrarte que los errores se pueden arreglar. Que no existe la incompatibilidad, sino la falta de comunicación, de negociación, de voluntad.&lt;br /&gt;Que si no hubieran diferencias no existirían las dificultades, y que la amistad puede crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pasa que no supe como reaccionar, que no se como comportarme contigo, que me encanta tu amistad, que me confunde mi deseo de agradarte, que te has dado cuenta antes que yo, que como pareja nunca la haríamos; pero también he comprendido que podríamos construir algo mejor, una amistad; una amistad cómplice de ideas, de momentos, de pensamientos, de aventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno te dejo con una poesía de Benedetti maravillosa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? &lt;br /&gt;Que uno tiene que buscarlo y dárselo... &lt;br /&gt;Que nadie establece normas, salvo la vida... &lt;br /&gt;Que la vida sin ciertas normas pierde formas... &lt;br /&gt;Que la forma no se pierde con abrirnos... &lt;br /&gt;Que abrirnos no es amar indiscriminadamente... &lt;br /&gt;Que no está prohibido amar... &lt;br /&gt;Que las heridas se cierran... &lt;br /&gt;Que las puertas no deben cerrarse... &lt;br /&gt;Que definirse no es remar contra la corriente... &lt;br /&gt;Que negar palabras, es abrir distancias... &lt;br /&gt;Que cuesta ser sensible y no herirse... &lt;br /&gt;Que herirse no es desangrarse... &lt;br /&gt;Que para no ser heridos levantamos muros... &lt;br /&gt;Que sería mejor construir puentes... &lt;br /&gt;Que volver no implica retroceder... &lt;br /&gt;Que retroceder también puede ser avanzar... &lt;br /&gt;Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol... &lt;br /&gt;¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que si releeo esta carta no te la envío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M.A.A.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;07/06/2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-8371925524657266770?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/8371925524657266770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=8371925524657266770' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/8371925524657266770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/8371925524657266770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/carta.html' title='CARTA'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-3840337444057096482</id><published>2007-07-19T01:51:00.000-07:00</published><updated>2007-12-19T17:55:39.060-08:00</updated><title type='text'>SONETO</title><content type='html'>Este es un soneto de la Santa; Santa Teresa de Ávila, quien ahora he comenzado a conocer; doctora de la Iglesia Católica; Iglesia y religión, que con sangre me impregnaron mis papas en la mente y que después de casi 16 años de estudiar en un colegio inspirado por ella, fundado por San Enrique de Ossó, es que ahora a mis 24 años me empiezo a enamorar de sus letras.                   &lt;br /&gt;A mi me parece que es obligatorio publicar en mi blog este soneto, que aunque completamente laico, objetivo, y que siempre ridiculizará las mañas de una Institución cerrada, celebraré con total admiración ante aquella mujer, el ingenio para plasmar en palabras tan hermosas cuestiones comunes en la vida de todo ser humano.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si para recobrar lo recobrado&lt;br /&gt;tuve que haber perdido lo perdido&lt;br /&gt;si para conseguir lo conseguido &lt;br /&gt;tuve que soportar lo soportado.&lt;br /&gt;Si para estar ahora enamorada&lt;br /&gt;fue menester haber estado herida&lt;br /&gt;tengo por bien sufrido lo sufrido&lt;br /&gt;tengo por bien llorado lo llorado.&lt;br /&gt;Porque después de todo he comprendido&lt;br /&gt;que no se goza bien de lo gozado&lt;br /&gt;sino después de haberlo padecido.&lt;br /&gt;Porque después de todo he comprobado&lt;br /&gt;que lo que tiene el árbol de florido&lt;br /&gt;vive de lo que tiene sepultado.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-3840337444057096482?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/3840337444057096482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=3840337444057096482' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/3840337444057096482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/3840337444057096482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/soneto.html' title='SONETO'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-5572410440291807176</id><published>2007-07-18T18:31:00.001-07:00</published><updated>2007-07-18T19:00:58.522-07:00</updated><title type='text'>EL COMIENZO</title><content type='html'>Es imprescindible para mí comenzar este blog, con un breve resumen de la maravillosa, emocionante y tormentosa vida de una de las mujeres mexicanas más extraordinarias, de la mejor época en la historia de nuestro país, el México post-revolucionario. &lt;br /&gt;Mis personajes favoritos y más innovadores compartieron época con mi Antonieta, mecenas y promotora de la cultura de un México que comenzaba a nacer; Diego Rivera, Carmen Mondragón (Nahui Olin), Tina Modotti, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, José Vasconcelos, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por este medio, pretendo adentrarles en mi mundo; en mis ideas, en mis pasiones, en mis gustos, en mis hobbies, en mis experiencias, vivencias, en fin todo lo que me preocupa y todo lo que ronda por mi cabeza, espacio de desahogo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-5572410440291807176?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/5572410440291807176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=5572410440291807176' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5572410440291807176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5572410440291807176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/el-comienzo.html' title='EL COMIENZO'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-126899196061348256.post-5056528828871845857</id><published>2007-07-17T20:22:00.000-07:00</published><updated>2007-07-17T20:36:17.262-07:00</updated><title type='text'>Acerca de Antonieta Rivas Mercado</title><content type='html'>Antonieta Rivas Mercado,hija del reconocido arquitecto Antonio Rivas Mercado, se ha escrito y recordado a través de la historia como la mujer que luchó incansablemente contra el México conflictivo y desmesurado en busca de una deseada libertad que quizá jamás conoció. Nacida junto con el siglo XX en un país que gracias al paternalismo del gobierno porfirista parecía estar bajo orden hasta la víspera de la revolución con la cual sobrevinieron los grandes cambios económicos, políticos y sociales.&lt;br /&gt;En aquella época, las raíces y el amor hacia el territorio, la gente, las virtudes y bondades de este país cuando apenas nacía el siglo, formaron parte esencial de la educación y entendimiento de aquella familia, pero sobre todo en Antonieta, quien años más tarde se constataría al financiar y animar grupos culturales de gran relevancia, hasta consumarse como mecenas de la cultura en México del siglo XX. Se decía que quien quisiera abrir una puerta cultural en México debía conocer a Antonieta Rivas Mercado.&lt;br /&gt;De su iniciativa surgieron salones literarios, teatro experimental, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de México y el estímulo de una importante corriente plástica. Colaboró en la revista Ulises, que dirigían Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, donde debutó como escritora con una reseña bibliográfica del libro En torno a nosotras, de la española radicada en México Margarita Nelken. En este artículo aflora su teoría feminista: "La mujer es distinta del varón y debe afirmar su diferencia en vez de aspirar a igualarse".&lt;br /&gt;También colaboró en la revista Contemporáneos y en El Sol, de Madrid; patrocinó el Teatro Ulises, el Teatro de Orientación de la Secretaría de Educación Pública, ediciones y exposiciones. Luis Mario Schneider dice: "Aunque la propia obra de Antonieta se ha ido recuperando en los últimos diez años, su papel como impulsora de los artistas más reconocidos del momento como Novo, Villaurrutia, Owen, Gorostiza, Lazo, Castellanos, Henestrosa, Carlos Chávez, Isabela Corona, Montenegro, Lupe Medina de Ortega, entre otros, fue siempre bien conocido" y más aún, reconocido a través del tiempo, hasta nuestros días.&lt;br /&gt;Mientras voy conociendo y gozando a esta magnífica dama y me adentro a lo más profundo de su ser, un remolino de incertidumbre me asalta y me lleva por el laberinto de sus ideales feministas, políticos y sociales hasta topar con sus relaciones amorosas, aquellas relaciones que quizá marcaron el fin de su vida bajo la máscara de desesperación e inestabilidad; me doy cuenta que existe un factor común en todas ellas: la frustración, el desencanto y al final la traición.&lt;br /&gt;Empecemos por nombrar la frustrada relación con su esposo Albert Blair: Antonieta toma la responsabilidad de ser, a los 18 años, esposa de este joven ingeniero estadounidense que vive de cerca la revolución al seguir los ideales de sus amigos Raúl y Julio, hermanos de Francisco I. Madero, que se sumaron a sus planes de reforma política. De este matrimonio nació el único hijo de Antonieta, Donald Antonio Blair Rivas Mercado, el 19 de septiembre de 1919. Y de la incomprensión al desaliento surgió el caos que los orilló a la separación. Con el afán de mantener a su hijo bajo su protección, Antonieta se vio en la terrible necesidad de enfrentar a las autoridades tras una demanda por abandono de hogar, lo que le costó años tramitar su divorcio.&lt;br /&gt;Más tarde, en 1927, tras la irreparable pérdida de su padre de 73 años, Antonieta, heredera de todos los bienes de los Rivas Mercado, tomó el control completo de sus hermanos y de su casa, si antes lo había asumido bajo el apoyo de su padre, ahora tendría que hacerlo sola y su conciencia sería la que dictara su actitud.&lt;br /&gt;Es el momento culminante de su vida. Se introduce de lleno al medio cultural; ya no sólo se abocó a leer a Remy de Gourmont, Baudelaire, Verlaine y otros autores más, sino que plasmó su inquietud cultural al conocer y entender la obra de muralistas como Diega Rivera, José Clemente Orozco; pintores como Frida Kahlo y Manuel Rodríguez Lozano, entre otros; este último, convertido en su obsesionado amor una vez más no correspondido. En esta ocasión, en términos angustiosos, la inclinación sexual de Rodríguez Lozano no le permitía ver en Antonieta a la mujer, sino sólo a la amiga cautelosa e inteligente, a la compañera de reunión para ubicarse en una misma afinidad tanto filosófica como literaria.&lt;br /&gt;Es así como de esta frustrada relación "amistosa" nacieron más de 80 cartas de amor hacia el pintor en las cuales expresa sus más profundos y sinceros sentimientos, lo que la hace una mujer entregada y nunca correspondida.&lt;br /&gt;Más adelante, José Vasconcelos marca un parteaguas en la vida de Antonieta, no sólo como la protagonista de su desgastante campaña por la Presidencia en 1929, sino como eje central de lo que sería su trágico final: su suicidio. Donándole todo su recurso económico y humano, traspasando el límite de la quiebra y el límite de su salud; Antonieta, además de su fiel compañera, es quien realiza los discursos, lleva a cabo el diario de actividades y, sobre todo, los gastos. Lo acompañó hasta los lugares más solitarios para realizar proselitismo y, finalmente, al ver la inexorable respuesta de José al enterarse de su fracaso como candidato es ahí cuando se convence de que, una vez más "... nadie necesita de nadie, sólo de Dios...", como se lo dijo Vasconcelos una noche antes de que ella tomara la decisión de despojarse de la razón, el entendimiento y el cuerpo.&lt;br /&gt;Finalmente, el Cristo Crucificado de la Catedral de Notre Dame en París, Francia, fue mudo testigo de la desesperación que desembocó en el ruido ensordecedor del arma que puso fin a su vida el 11 de febrero de 1931.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/126899196061348256-5056528828871845857?l=antonietarivasmercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/feeds/5056528828871845857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=126899196061348256&amp;postID=5056528828871845857' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5056528828871845857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/126899196061348256/posts/default/5056528828871845857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antonietarivasmercado.blogspot.com/2007/07/acerca-de-antonieta-rivas-mercado.html' title='Acerca de Antonieta Rivas Mercado'/><author><name>M.A.A</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04104088943392846083</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
